Año 01 | Número 06 | Reservados todos los derechos ® True Smart Fitness Magazine S.A. de C.V
     



enemos una concepción del amor como una experiencia llena de romanticismo, donde la persona que amas cubre tus expectativas y anhelos más profundos, en muchas ocasiones buscamos al “amor de nuestra vida” para sentirnos completos, y creemos que al encontrar a esta persona colmará nuestra necesidad y por fin seremos dichosos… pero cuando empezamos a tener dificultades para acoplarnos a nuestra pareja empezamos a dudar de nuestra elección, y es muy común que surjan diferencias que poco a poco nos lleven a situaciones incómodas, como son la desconfianza y el temor de platicar temas importantes, muchas veces relacionados a la sexualidad de pareja.

Antes de pensar en la fusión carnal de dos cuerpos en necesario vivir la propia sexualidad con confianza y seguridad, amándonos espiritual y físicamente, entendiendo la relación sexual como la máxima entrega de tu ser a otra persona, manifestando nuestra energía y verdadero ser.
Alejémonos de lo cotidiano, busquemos y experimentemos alternativas que nos acerquen como pareja y que nos hagan crecer como seres humanos, practicando el amor o sexo tántrico experimentarás nuevas sensaciones y conocerás más tus emociones, ya que el tantrismo valora el placer, pero también implica sabiduría mucho más que sexo. Al practicar sexo tántrico estás haciendo el amor con tu propia existencia; a través de encuentros prolongados y relajados, siguiendo algunos rituales, la pareja puede conseguir una unión física y espiritual tan intensa que los orgasmos llegan a sentirse con todo el cuerpo, por esta razón se dice que el tantra es el culto del éxtasis. El amor ocupa el lugar principal en el tantrismo, el acto de la creación se expresa en la vida sexual, en la que el amor adquiere un significado trascendental.

El sexo tántrico sienta sus bases en el Tantra, que para muchos investigadores es la madre de la cultura de la India y que da origen al yoga; sin embargo, el hinduismo tiene opiniones divergentes en relación al uso del sexo para aumentar la energía espiritual. Las antiguas enseñanzas tántricas proponen la obtención de la libertad a través del sexo, el intercambio de energías sutiles en relación de pareja. El objetivo de la práctica del sexo tántrico es la realización espiritual a través del amor, propone una serie de técnicas de retención del semen que permiten a los hombres tener múltiples orgasmos y a las mujeres experimentar nuevas dimensiones de la sexualidad, más íntima… fusionando al hombre y a la mujer.
Muchos expertos en esta práctica recomiendan espaciar los encuentros sexuales con el fin de acumular el deseo y la energía sexual, además permite planear con más detalle el encuentro, poniendo especial atención en la decoración utilizando velas blancas y perfumadas, flores frescas y varios aceites para empezar con masajes suaves; deben asegurarse de estar sumamente tranquilos, pueden poner música suave para ayudar a relajarse y olvidarte de la rutina diaria.


Una de las premisas más importantes en esta práctica es el control de la respiración, un buen ejercicio para mejorarla es sentarse frente a frente con tu pareja con los ojos cerrados y empezar a respirar profunda y pausadamente, deben coordinar la respiración mutua, de manera que cuando uno inhale el otro exhale, como podrás darte cuenta, la idea es que cada quien respire el aire exhalado por la pareja, sintiendo como recorre todo tu cuerpo y poco a poco entrarán a un estado de meditación; al principio tal vez te sientas un poco ansios@ por empezar el encuentro sexual, pero con la práctica y el interés en esta alternativa te garantizo que experimentarás junto a tu pareja el placer de disfrutarse mutuamente.
Te recomiendo que practiques la fase de respiración y relajación por lo menos diez minutos; después utiliza algún aceite y túrnense para aplicar masajes suaves y circulares, explorando todo el cuerpo con excepción de pecho y genitales, en esta fase pueden dedicarle diez minutos para cada uno, recuerda que el objetivo es dar masaje a tu pareja y recibirlo con placer, y aunque se mueran de ganas no participen en el masaje ambos, cada quien tendrá su momento especial.
Poco a poco va aumentando el deseo y cada vez te sentirás más unid@ a tu pareja; ha llegado el momento de recorrer tiernamente todo su cuerpo con tus labios, lengua y manos, en esta fase está “permitido” explorar pecho y genitales, pero de manera sensual y dulce, lo único que tienes que hacer es sentir a tu pareja…


Dedíquenle a la fase anterior todo el tiempo que quiera, pero no se olviden de respirar en forma pausada y controlada, ha llegado el momento de la penetración, al principio debe ser estática quedando el pene inmóvil dentro de la vagina, dense un tiempo para acariciarse, olerse, besarse… después de un momento notarás que la vagina se relaja por completo, en este momento es recomendable que empiecen con unos suaves movimientos cadenciosos pero firmes, sin olvidar la importancia de las caricias.

Para llevar a cabo con “éxito” esta práctica sexual, se recomienda que el encuentro dure como mínimo una hora (así que si estás pensando en utilizar esta alternativa poco común para obtener placer momentáneo, detén tu lectura y comienza de nuevo…), es importante el tiempo que dediquemos a esta práctica, te aseguro de después de varias sesiones y después de experimentar caricias tántricas sus cuerpos estarán inmersos en el punto más alto de excitación y sentirán que son un solo cuerpo… ¿No ese debe ser siempre el objetivo de un dulce y sensual encuentro sexual?
Existen dos ejercicios que ayudan a la pareja a prepararse para la práctica del sexo tántrico, realizarlos con regularidad brindan beneficios tanto para la salud como para la calidad de vida sexual:

Mula Bandha: Asana (postura) practicada en yoga, es uno de los ejercicios básicos para preparar los músculos, la respiración y la atención. Se debe contraer desde el perineo al lado del esfínter anal hasta delante de los genitales, la pelvis y la parte baja del abdomen.

  • De pie, con la espalda derecha y con las palmas de las manos sobre los muslos.
  • Inhalar y exhalar pausadamente.
  • Mantener el perineo contraído mientras retiene la respiración.
  • Relajar la contracción pélvica y exhalar suavemente el aire.

Vajroli Mudra: Es una fase más avanzada que implica cerrar el esfínter uretral, combinando con la respiración pausada.

  • En posición recta en una postura cómoda, con las palmas de las manos sobre los muslos.
  • Concentrar la atención en el esfínter uretral, debajo del clítoris en las mujeres y en la base del pene para los hombres.
  • Inhale aire y retenga la respiración.
  • Contraiga el esfínter uretral y al mismo tiempo lleve hacia arriba la parte baja del abdomen.
  • Relajar la contracción y exhalar suavemente.

En ambos ejercicios la inhalación, retención y exhalación del aire deben hacerse en un mismo lapso de tiempo, que se debe ir aumentando gradualmente a medida que se mejora en la práctica. Es recomendable que la pareja realice juntos los ejercicios para progresar conjuntamente.
El sexo tántrico proporciona una relajación emocional y física, brindando un profundo sentimiento de bienestar, es una técnica profundamente enriquecedora y placentera, además de que es una forma distinta de sentir la sexualidad, de descubrir tu capacidad de recibir placer mediante caricias intensas de las zonas eróticas logrando unido a tu pareja el equilibrio espiritual.

(0) Comentarios al artículo _____________________________________________________

Deja tu comentario
 
 





 
 
myspace hit counter